La logística y distribución urbana de mercancías (DUM) es un área estratégica principal para la actividad económica, comercial y productiva de las zonas urbanas. Los ciudadanos que en ellas moran precisan básicamente de todos aquellos bienes y servicios necesarios para desarrollar su vida cotidiana en comunidad. El aumento de medios de transporte para el reparto diario de pedidos tiende claramente al crecimiento. El e-commerce cuenta con una serie de ventajas respecto al comercio tradicional. Es un método de compraventa de bienes, productos o servicios valiéndose de la red de Internet como medio de interacción, es decir, posibilita comerciar de manera online. Una modalidad de comercio muy popular con el auge de la banda ancha, así como por el creciente interés de los usuarios en administrar así sus compras. La disponibilidad 24 horas durante los 365 días del año para el usuario, permite a los vendedores la posibilidad de segmentar a sus clientes con mayor precisión, mejorar los procesos de comunicación y alimentar esa relación periódicamente con el lanzamiento de campañas muy especializadas en tiempo y forma.

Las limitaciones que ofrecen las ciudades para realizar los abastecimientos que se demandan hoy en día son claros, y como se deduce, es complicado reducir el comercio y el consumo de aquellos productos ligados al nivel de la calidad de vida de individuos y empresas.

Si bien es cierto que dicho incremento fue más fuerte en años anteriores al reciente periodo de crisis económica, ha continuado siendo un sector que demanda nuevas políticas y alternativas de movilidad urbana, dado el progresivo grado de utilización de elementos urbanos. Obliga a todas las partes, públicas y privadas, a optimizar su nivel operacional, con regulaciones dirigidas directamente a su adecuación. Su transcendencia lo hace inevitable. La reducción de las existencias en tienda y almacén, y ese aumento de la entrega en domicilio, requiere propuestas y soluciones adaptadas a estas necesidades, definiendo un marco de actuación general para que las empresas con reparto (transporte privado complementario) y la empresas de reparto (transporte público de mercancías) se ajusten a los requerimientos municipales:

  1. Ocupación del espacio de aparcamiento, cuyo problema colateral es el de la orientación de los vehículos y las cargas para atender cada uno de los puntos de entrega durante la ruta,
  2. Consumo energético y generación de emisiones, cuya consecuencia es el control de los niveles de contaminación mediante restricciones y reducciones del volumen de tráfico,
  3. Regulación vial orientadas a aumentar la capacidad de absorción de más y más sujetos,
  4. Horarios de reparto factibles.

Algunas apuestas ya se recogen en determinados planes de movilidad urbana:

  • reserva de plazas de carga y descarga,
  • muelles de descarga en locales comerciales,
  • zonas de control de acceso con ventanas horarias,
  • sistemas de control horario manual o digital con reforzamiento de vigilancia,
  • carriles multiuso,
  • descargas nocturnas silenciosas,
  • microplataformas de carga de último kilómetro con vehículos más sostenibles,
  • aplicar nuevas tecnologías a la comunicación entre cargadores, porteadores y destinatarios para hacer los repartos más certeros en el primer intento.

¿Cuáles son los criterios de optimización globales en las ciudades?

  1. Congestión y contaminación.
  2. Complicación de las condiciones de tráfico urbano.
  3. Consumo de combustible.

Es todo un desafío el camino en el que nos encontramos como sociedad, hacia la adaptación a las exigencias económicas, sociales y medioambientales por los impactos que se provocan sobre el entorno urbano.

La racionalización de los procesos logísticos para minimizar efectos negativos es inexorable, incluso para la sostenibilidad del tejido empresarial involucrado.

¿Cuál es el pensamiento esencial para afrontar este desafío?

  • La demanda para el abastecimiento primario es inevitable.
  • Reducir el consumo de bienes y servicios ligados a mantener o aumentar los niveles de calidad de vida, es complicado.
  • La adaptación constante a los nuevos usos tecnológicos implica sustitución a medio plazo de bienes con productos con un ciclo de vida más corto.
  • Reducir o restringir el comercio,  los intercambios mercantiles y las operaciones comerciales sería ir en contra de la evolución del ser humano.

¿Cuáles son los condicionantes de la Distribución Capilar?

Los condicionantes a los que se enfrenta la distribución capilar se pueden resumir en
tres aspectos principales:

  1. Influencia de las infraestructuras: calles cortadas, obras, situación del tráfico por motivos estacionales, calles de sentido único, semáforos, problemas de circulación según zonas, horas puntas y fecha.
  2. Estrategia de distribución: tiempos de carga y descarga, plazos de entrega, tiempos de ejecución de las rutas, tiempos de espera, horarios especiales de recepción de mercancía y número de destinos.
  3. Características del vehículo: infraestructura y estrategia de distribución, tamaño, tipo de mercancía, anchura de las calles, zonas de descarga y aparcamiento, situación vial, morfología del viario, accesos y movilidad urbana.

Movimientos recientes a nivel institucional

La Organización Empresarial de Logística y Transporte (UNO) ha presentado el «Decálogo DUM» para la Distribución Urbana de Mercancías y E-commerce:

  1. Armonización de las normativas de los distintos municipios: los hay más y menos avezados en este sentido.
  2. Crear más punto de suministro de combustible alternativos: haría más atractiva la transición.
  3. Flexibilizar restricciones para el reparto: diferenciar actividad individual de actividad profesional.
  4. Mayor control de las zonas de cargas y descarga, vía mejora como infraestructura y sanción del mal uso: el abuso se persigue, y el descuido anima al abusador.
  5. Identificación de los vehículos de uso profesional: acabando con la piratería.
  6. Regulación de la economía colaborativa: no cumple con la normativa de acceso a la profesión y al mercado para realizar transporte de mercancías.
  7. Mejor selección de los medios de transporte en cada caso: una exigencia para los profesionales de tráfico y operaciones.
  8. Apertura hacia horarios de reparto menos convencionales: facilidad para encontrar otras ventanas horarias sin perjudicar a los ciudadanos u a otras empresas.
  9. Restricción de la circulación viable para las empresas del sector: la estacionalidad y la temporalidad según bienes y productos debe ser considerada por la administración.
  10. Ayudas para la renovación de flotas hacia vehículos de energías alternativas: la amortización de los vehículos es una carga fija en los costes de transporte y las tarifas.